¿Cómo trabajar en altura?

Trabajo en altura: conocer la normativa, elegir el EPI adecuado y garantizar la seguridad en las intervenciones.

Recordatorio sobre los trabajos en altura y presentación del sistema anticaídas

Antes de equiparse, es fundamental recordar la jerarquía de las medidas de prevención que establece el Real Decreto 1215/1997 (modificado por el RD 2177/2004) para los trabajos temporales en altura. La seguridad se plantea siempre según un estricto orden de prioridad:

  1. La protección colectiva como prioridad: Siempre debe privilegiarse un plan de trabajo adecuado con equipos que garanticen una protección colectiva (barandillas, redes de seguridad, andamios o plataformas elevadoras móviles de personal — PEMP).
     
  2. La protección individual como último recurso: Los Equipos de Protección Individual (EPI) contra caídas de altura solo deben utilizarse cuando los dispositivos de protección colectiva sean imposibles de implementar.

Reglas de acceso y condiciones de trabajo: Los puestos de trabajo en altura deben ser accesibles con total seguridad. El medio de acceso debe tener en cuenta la frecuencia de paso, la altura y la duración de la intervención. Debe garantizar una ergonomía adaptada, permitir el rescate rápido de un trabajador en dificultad y asegurar su evacuación.

Recordatorio sobre los trabajos en altura y presentación del sistema anticaídas
Recordatorio sobre los trabajos en altura y presentación del sistema anticaídas

Atención: Está estrictamente prohibido intervenir en altura si las condiciones meteorológicas o ambientales comprometen la seguridad. Toda intervención debe ir precedida de una evaluación de riesgos (eléctricos, mecánicos, etc.) y de la completa protección de la zona de trabajo.

¿Qué es un sistema anticaídas? Un EPI contra caídas de altura es un dispositivo destinado a ser llevado por una persona para protegerla contra los riesgos de caída. Un sistema anticaídas completo consta de tres elementos inseparables:

  • El arnés de seguridad (UNE-EN 361)
  • El punto de anclaje y sus conectores (UNE-EN 795 y UNE-EN 362)
  • El sistema de conexión

Nuestros arneses y sus usos

El arnés es el único dispositivo de prensión del cuerpo permitido en un sistema anticaídas. Su papel es crucial: distribuye las fuerzas generadas por la detención de la caída por todo el cuerpo (muslos, pelvis, torso) con el fin de limitar las lesiones. La elección del arnés depende directamente de la naturaleza del trabajo a realizar.

El arnés básico (UNE-EN 361)

  • Uso: A priorizar en cuanto exista riesgo de caída, generalmente en intervenciones sobre plataformas elevadoras, tejados o plataformas de trabajo seguras.
  • Especificidades: Diseñado para tareas que no requieren posicionamiento en el trabajo ni suspensión. Está equipado con puntos de enganche (dorsal y/o esternal). Los modelos más avanzados incluyen hebillas de ajuste rápido para facilitar su colocación.
Nuestros arneses y sus usos
Nuestros arneses y sus usos

El arnés con cinturón (UNE-EN 361 + UNE-EN 358)

  • Uso: Responde a las necesidades de «posicionamiento en el trabajo». Ideal para intervenciones en altura que requieren permanecer en posición estática.
  • Especificidades: Permite al operario tener las manos libres para trabajar, aunque no tenga los pies apoyados en una plataforma clásica. El cinturón integrado, a veces giratorio, ofrece un excelente confort para el posicionamiento.

El arnés con cinturón y punto de suspensión (UNE-EN 361 + UNE-EN 358 + UNE-EN 813)

  • Uso: Diseñado para trabajos verticales (trabajos con cuerdas) que requieren una gran movilidad.
  • Especificidades: Es el arnés de los técnicos de trabajos verticales y de los profesionales del trabajo en suspensión (como los limpiacristales). Combina posicionamiento, sistema anticaídas y punto de enganche ventral para el descenso o ascenso por cuerda.

Anclajes y conectores

Verdadero punto de partida de su protección, el anclaje es la sujeción segura de su sistema anticaídas. Ya sea estructural o instalado manualmente, este punto de anclaje debe cumplir siempre con la norma UNE-EN 795.

Anclajes y conectores
Anclajes y conectores
  • Resistencia y posicionamiento: Un anclaje debe poder resistir las fuerzas extremas generadas por una caída. Para reducir la distancia y la violencia de la caída (el factor de caída), debe colocarse, preferiblemente, por encima del punto de enganche del arnés del usuario.
     
  • Adaptabilidad: Su entorno dicta su equipo. La elección del anclaje y del conector (UNE-EN 362) debe corresponder estrictamente al material (hormigón, acero, madera) y a las dimensiones exactas de la estructura de acogida.
     
  • Norma: Sobre el terreno se presentan dos situaciones: o el punto de anclaje ya está integrado en la estructura, o debe crearse específicamente para la intervención. En ambos casos (anclaje temporal o permanente), el dispositivo debe cumplir obligatoriamente los requisitos de la norma UNE-EN 795.

Los sistemas de conexión

El sistema de conexión une el arnés anticaídas al dispositivo de anclaje para permitir la detención de una caída. Cumple dos misiones esenciales: garantizar la seguridad del operario y preservar la libertad de movimiento necesaria para realizar su tarea.

En Penta Electrical Safety Products ofrecemos 3 tipos de sistemas de conexión, a elegir según su entorno:

Los sistemas de conexión
Los sistemas de conexión
  1. El elemento de amarre con absorbedor de energía (UNE-EN 354 / UNE-EN 355): Ideal para desplazamientos cortos (limitado a 2 metros), el absorbedor se desgarra en caso de caída para disipar la energía cinética.
     
  2. El dispositivo anticaídas deslizante sobre línea de anclaje o «línea de vida» (UNE-EN 353-1 / 353-2): Perfecto para desplazamientos verticales o en plano inclinado (sobre cuerda, cable o raíl), acompaña al usuario y se bloquea instantáneamente en caso de caída.
     
  3. El dispositivo anticaídas retráctil o enrollador (UNE-EN 360): Ofrece una gran libertad de movimiento. El cable o la cinta se desenrolla y se retrae automáticamente, manteniendo una tensión constante. En caso de caída, el sistema se bloquea al instante.

Nota: Las líneas de anclaje horizontales o verticales instaladas de forma permanente se conocen habitualmente como «líneas de vida» y deben cumplir la norma UNE-EN 795 (tipos C y D).

Diferenciar entre el posicionamiento en el trabajo y el trabajo en suspensión

Es frecuente confundir estas dos técnicas de intervención. Sin embargo, requieren equipos y enfoques físicos muy diferentes:

El posicionamiento en el trabajo 

  • El principio: El trabajador realiza una tarea estática. Está apoyado en una estructura (poste, torre, armazón), pero no se encuentra sobre una plataforma.
  • El objetivo: Permitir al profesional liberar ambas manos para trabajar con total seguridad.
  • El equipo: Requiere un arnés con cinturón y un elemento de amarre de posicionamiento (UNE-EN 358). El peso del cuerpo lo soporta el cinturón y los pies se apoyan en la estructura.
Diferenciar entre el posicionamiento en el trabajo y el trabajo en suspensión
Diferenciar entre el posicionamiento en el trabajo y el trabajo en suspensión

El trabajo en suspensión

El principio: El trabajador está literalmente suspendido en el vacío, sin ningún apoyo para los pies.

El objetivo: Garantizar una gran movilidad vertical y horizontal en zonas de difícil acceso (trabajos con cuerdas).

El equipo: Requiere un arnés con cinturón y punto de enganche ventral (UNE-EN 813). El peso del cuerpo lo soporta íntegramente el arnés. Es el caso típico del limpiacristales en un rascacielos.

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